Desde la selección de una buena carta, pasando por el mobiliario, la ambientación, la vestimenta y el personal, hasta el cuidado del más pequeño detalle, hacen que al momento de escoger un lugar para un momento especial, la elección sea la correcta y la vivencia única e irrepetible.

Claramente, el foco de todo amante de la buena gastronomía está puesto en la elaboración de una buena carta, su romanticismo y el cuidadoso detalle de una cocina experta y con un toque muy personal. El maridaje apropiado y la combinación de sabores y texturas logran ofrecer una experiencia fuera de serie.

Pero esto no siempre lo es todo: el diseño y la ambientación desempeñan un papel muy importante para que los sabores y aromas de un gran plato no se pierdan en un entorno inapropiado o que no esté a la altura.

Pero… ¿de qué nos sirve un plato bonito y bien servido si el vino que acompaña viene servido a temperatura ambiente y en una copa desde la cocina? ¿Qué es de la experiencia si los sabores se mezclan con olores no acordes o se pierden en un ambiente poco delicado?

El vino no es menos.

El cuidado de cada elemento es muy importante y ninguno vale más que el otro. Es importante contar con una buena cocina, pero hasta la cocina más simple se vuelve de lujo si se cuidan los detalles del entorno para hacer de un momento algo exclusivo. Un buen servicio, una decoración acorde y un toque personal cuidando el ambiente.

La importancia de la elección del vino adecuado en la gastronomía

Está claro que la bebida siempre termina dándole el toque de gracia a cada plato, a cada lugar, a cada compañía. Es increíble cómo una mala elección en el momento de responder a «¿qué bebemos hoy?» puede marcar la diferencia. Siempre en su justa medida, un vino, ya sea blanco, tinto, rosado o espumoso, aporta vida a la mesa. Eso sí, debe ser cuidado y respetado con el mismo romanticismo con que los platos son preparados en la cocina. Una copa equivocada, un vino mal aireado o a una temperatura inadecuada pueden terminar arruinando una velada hasta el momento “perfecta”.

Son verdaderamente pocos quienes se preocupan y ocupan de estos detalles. Conservar los vinos en sitios inadecuados, servirlos a destiempo y no a su correcta temperatura es tan malo y puede arruinar el “momento” tanto como una comida servida fuera de su punto de cocción o fría.

Con clase y elegancia hoy en día estos puntos pueden ser fácilmente resueltos. La decoración de un salón no solamente funciona a base de objetos decorativos ubicados con delicadeza, criterio y diseño, sino también de instrumentos y mobiliario que hacen al servicio y al estilo del lugar.

Una buena vitrina no solo debe ser de buen diseño y estética sino también cuidar los aspectos de temperatura, humedad, luz y vibraciones para conservar en excelentes condiciones por ejemplo un buen vino. Simultáneamente también ser práctica y cómoda para un servicio destacado.

Ejemplo de vitrina Cornice C2V10 lateral

Una exposición de los vinos, postres, quesos o dulces siempre es una buena idea, pero ¡cuidado! la calidad y estética de la vitrina de exposición es muy importante. La calidad de los elementos queda muy a la vista y puede arruinar no solo la imagen del sitio sino también su contenido.

Si desea conocer más de cerca nuestras vitrinas de exposición, consulte nuestro catálogo y no dude en ponerse en contacto con nosotros.